Historiando en la Feria

Por William Luncast

Parece que languidece la otrora poderosa  Feria del Libro, cuando ya los títulos vendidos no son tan novedosos ni representativos de todo lo que se hace en Cuba y el mundo; pero se resiste a morir, o a que la maten,    -porque los símbolos casi nunca perecen por sí mismos-, por la obra de mucha gente buena, entre ellos los historiadores de Sancti Spíritus.

No sé a ciencia cierta cuál será la solución para que este festival de gentío en búsqueda de diferentes atractivos no se reduzca a infausta memoria; pero lo que sí sé es que la inanición y la desidia no deberían poder más, otra vez, contra un proyecto cultural que bien aprovechado y sin tontos protectorados, puede reconvertirse en un poderoso movilizador social.

En la Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez (Uniss) y en otros muchos lugares de la provincia de Sancti Spíritus, un grupo de personas asociadas todas a la Unión de Historiadores de Cuba, bueno hicieron y grande desde lo sencillo, para enarbolar lo que conocen bien en beneficio de la juventud y la sociedad espirituana toda.

Durante tres días y en diferentes paneles, varios historiadores disertaron con mesura, agrado y sencillez sobre temas diversos y complejos; poniendo aquí, quitando allá, hilvanando símbolos, sentenciando apotegmas, sintetizando procesos, pronunciando alegorías y concluyendo ideas; cuando no estaban alentando a quienes los escuchaban en sus magistrales presentaciones, para que compraran este o aquel libro, en tanto no vulgarizaban el discurso para alcanzar la moneda.

Fue un lujo reunir a cuatro quijotes para que hablaran del 150 aniversario del inicio de la independencia patria, a donde siempre debe mirarse si se quiere más libertad. María Antonieta Jiménez Margolles, Ñeñeca, nuestra insigne historiadora; Carlos Gómez González, decano del conocimiento; Reinaldo Pérez Jiménez, sempiterno estudioso del patrimonio y el Doctor Ramón Reigosa Lorenzo, brillante interlocutor de estas majestades; hicieron las delicias de quienes gustan de la buena memoria de la patria.

De Neneca –que tiene escrito aparte- se presentó su libro Nuevos apuntes sobre las construcciones espirituanas, -en coautoría con Javier León Valdés-, por Arturo Delgado Pruna, en la Biblioteca provincial Rubén Martínez Villena, -e igual en la Galería de Arte- oportunidad singular para premiar a la batalladora historiadora nuevamente con el premio Sendero de la Luz, por ser la persona más leída el año anterior en esa institución

El presidente de la Unhic en Sancti Spíritus, Ramón Reigosa, además presentó tres libros: No hay alba sin lucero, del reverendo Orlando Corales Moreno, que fundó sueños y virtudes; José Martí, Dedicatorias del compilador Luis García Pascual y Arroyo Blanco 1898. El otro fin de la guerra de Lourdes Méndez –también presentado en los salones de la Galería Fernando Morera por Arturo Delgado- y tanto bien expresó de las dedicatorias y de su fuente inagotable de valor agregado o de la trascendencia interesantísima de ese combate que se le disminuye hacia el este u oeste del arroyo blanco, que no hubo más decisión que adquirir el primero de los volúmenes, porque el segundo se lo habían dejado allá, en una oficina, donde esta palabra casi lo puedo alcanzar.

Otro panel que expuso tres idiomas diferentes y complementarios, que se llaman la síntesis, lo comedido y la exaltación, fue el dedicado a los 200 años del natalicio de Carlos Manuel de Céspedes; defendido a capa y espada y con todos los argumentos posibles que se puedan decir en unos minutos, por la convincente profesora Yaney Rodríguez Muñoz, el que ya es experto en sinopsis, profesor Eddy Morera Cruz y quien levanta la palabra desde el sentimiento razonable, profesor Guillermo Luna Castro; los tres direccionados magníficamente bien por el profesor Jorge G. Silverio Tejera.

Una mesa redonda que sufragó todas sus deudas con quienes necesitaban escuchar en la Uniss fue la que discurrió sobre La misión cubana en la República de Argelia, donde estuvieron varios estudiosos del contenido, dos de ellos de alcurnia pedagógica en esa enseñanza, como son los profesores Mariano Álvarez Farfán y Virgilio Companioni Albrisa, escritor que tuvo a otros dos colegas en la mesa, los conferencistas Mario Luis López Isla y Ester Lidia Vásquez Seara; acompañados todos por el Doctor Oscar Oramas, que más que invitado se elevó como uno de los más atractivos y completos disertantes sobre la intríngulis de la relación de Cuba con el país africano.

No sé si es inusual, pero lo cierto es que el anterior análisis se trasladó de lugar y una parte de los protagonistas, pues en el Patio de la Poesía, en los jardines de la UNEAC provincial, se abordó idéntico tema, y como era otro el público pues allí hablaron más los literatos, repitiendo Ester Lidia Vázquez y Mario Luis, a los que se sumaron Daysi Pilar Martín Ciriano y el siempre centrado Jorge G. Silverio Tejera.

Al país invitado a esta Feria, Argelia, se le hizo otro honor en el stand de Ediciones Luminaria en la Galería de Arte Oscar Fernández Morera, entre otros por dos colegas, Ricardo Guardarramo Román y Bárbaro Pérez Colina, quienes disertaron del tema junto a otros especialistas.

En Cabaiguán, como parte de su día del libro y utilizando al Parque central por escenario, hubo festín de letras y palabras, cuando varias de las personas que hicieron parir obra escrita relativa a ese municipio presentaron más de veinte libros, entre ellos de nuestros historiadores, como a Cuadernos de Historia cabaiguanense I, (CA); Entre piropos, dichos y refranes, de Noelio Ramos Rodríguez; Sangre de héroes, de Mario López Isla; Silverio Blanco Núñez, campesino rebelde, de Daisy Pilar Martín Ciriano; Historia de Cabaiguán, T. I, de Rogelio Concepción (que igual presentó Marlene E. García Pérez en la Galería de Arte); Elcire Pérez: por los caminos del héroe, de Héctor Cabrera Bernal y Noelio Ramos Rodríguez y Cantarás hasta que mueras, de Jorge G. Silverio Tejera.

Hubo otras presentaciones de libros, como Enfermedades de José Martí, de Ricardo Hodelín Tablada, El Arte de la Guerra, de Sun Tzu y Sun Bin por Carlos Gómez González; Domino’s, de Manuel Antonio Morales Felipe, por su autor, El antillanismo en Patria, por Jorge G. Silverio Tejera; Fidel en Sancti Spíritus, por Virgilio Companioni Albrisa; y otras actividades más, y en todas, desde el compromiso alto, la preparación consciente y el discurso justo; quienes cuidan de la memoria histórica hicieron valer su elevado conocimiento sobre temas diversos y los modos más atractivos para hacer llegar a públicos tan heterogéneos su palabra mejor.

    

Lunes 2019-04-01

Williamluncast/William Luncast/William Luna Castro/Guillermo Luna Castro/Paripé/Unión de historiadores de Cuba –Unhic-/Universidad José Martí de Sancti Spíritus –Uniss

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