La Unhic espirituana decide

 Por William Luncast

Casi nunca todo lo proyectado puede realizarse, pero cuando algunas de las tareas más importantes no se pueden ejecutar o en ello se emplean energía y tiempo en demasía, lo que siempre abruma y conspira contra la calidad de lo propio y ajeno, entonces hay que tomar decisiones que promuevan un cambio radical.

 

El Dr. Ramón Reigosa Lorenzo y quienes le acompañan en el comité ejecutivo provincial de la Unión de Historiadores de Cuba en Sancti Spíritus (Unhic) sabían que todo el trabajo administrativo y organizativo  de esta entidad no podía seguir recayendo en su presidente y que era incongruente que se perdiera de nuevo la oportunidad de publicar la revista Siga la Marcha; por lo que, entre otros asuntos importantes, la presentación de propuestas para intentar resolver estos problemas abrió la reunión ordinaria del ejecutivo provincial de la Unhic, que se celebró hoy 19 de febrero de 2019.

Y se decidió: primero considerar la propuesta de que la Dra. Mercedes Calderón ocupara la plaza para la gestión económica o para la organización de la actividad cultural, lo que se dilucidará en dependencia de alternativas que se propondrán oportunamente a la dirección nacional y segundo que William Luna Castro se ocupara de lo relativo a la comunicación y promoción de las actividades de la organización –labor que prácticamente ya desarrollaba-, además de ser designado editor de la revista mencionada, lo que sí constituye un cambio radical.

Sin embargo, aún más trascendente que todo ello fue exponer ante todas las personas, que se convierten en institución, un modo de hacer, actuar y decidir que tiene como base la ética más acendrada; pues si bien todas las decisiones se atuvieron a las normas y las votaciones más democráticas, hubo una gran preocupación, casi bordando el preciosismo, por explicar abarcadoramente las razones para tomar una u otra disposición, lo que si bien no era imprescindible, sí mostró una vez más la calidad humana de los dirigentes de nuestra organización.

Unido a estos acápites, en el encuentro se detallaron, aparte de los aspectos formales que siempre se consideran (presupuesto, bajas y altas, cotización, orientaciones y otros) la distribución y venta de las revistas El Historiador y 5 Palmas, -de altísimas facturas, hay que decir-la relatoría de los eventos auspiciados por la organización donde algún miembro nuestro asistió o la admisión de trabajos de la provincia en el Congreso Nacional de Historia.

Casi al culminar todo el temario planificado, la directora del Archivo Provincial (AP) explicó la necesidad de que todos los miembros de la organización se preocuparan y ocuparan del rescate de cualquier fuente histórica, -documentos, fotos, cartas, objetos- correspondiente a los hechos, acontecimientos y personalidades de la provincia de Sancti Spíritus en poder de personas o instituciones privadas o sociales y que se donaran a los fondos del AP, habida cuenta de que allí pueden encontrar la protección debida y el reconocimiento especial, para las futuras generaciones, de quienes se convierten en donantes.

Del mismo modo se insistió en que era más imprescindible que nunca que todas estas decisiones tuvieran resultados concretos, como lograr construir la maqueta de la revista para el mes de septiembre y que todas las personas que pertenecen a la organización y tengan posibilidades para ello mantengan una presencia activa en las redes sociales desde el reconocimiento de la labor que se hace, que en la mayoría de los casos quedan en el absoluto anonimato.

Al final de ese instante primero, mientras recogíamos nuestras jabas y carteras en el local que ocupa Cultura Provincial, acogedor en sí y también por la atención privilegiada de María Eugenia, la subdirectora que siempre está con nosotros, con el café cubanísimo y el apoyo sincero –y como pasa siempre en los mejores encuentros- todavía tuvimos tiempo de conversar de cómo resguardar la memoria de los que ya no están con nosotros, además de intercambiarnos información sobre cómo encontrarnos en la internet y crear nuestro propio chat.

Almorzamos después en un lugar céntrico, que lleva por nombre el año en que se fundó la cuarta villa de Cuba, 1514 –que ese mérito y gloria también se la quieren arrebatar a los espirituanos los que, sin respeto por la verdad histórica, son dueños de las puertas locales en tanto aldeanos vanidosos– que fue muy glorioso en los 80 y después en los vaivenes de los 90 se quedó allí, en su esquina singular y destacable y que ahora quiere renacer, -y puede, si lo anhela- aunque sin la magia de antaño.

El encanto sí estuvo en compartir una comida agradable y sencilla, sin los aspavientos de la gastronomía gourmet, adornadas las mesas con personas maravillosas que tuvieron el privilegio de compartir otro rato más, como tantos millones no pueden hacerlo, para encumbrar afectos que redimen siempre.

Williamluncast/William Luncast/William Luna Castro/Guillermo Luna Castro/Paripé/Unión de historiadores de Cuba –Unhic-/Universidad José Martí de Sancti Spíritus –Uniss

 

     

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s